Archive | marzo 2015

Daños en estanterías: puntales y bastidores

Las estanterías metálicas industriales se deterioran con el uso incrementando el riesgo de accidentes, reduciendo la seguridad para bienes y personas. En este artículo nos fijamos en los bastidores y los puntales que son componentes estructurales principales de los sistemas de almacenaje. Se encargan de transmitir las cargas almacenadas hasta la solera del edificio.

estanterías dañadas y accidentadas

La interacción de los equipos de manutención con las estanterías metálicas durante las operaciones de carga y descarga son las situaciones críticas en las que se producen la mayoría de los daños.

Las estanterías y los sistemas de almacenaje en general, son equipamientos que están sometidos a una constante evolución optimizando cada vez más sus prestaciones. Si nos detenemos a observar de cerca las características de los elementos fundamentales de las estanterías, y centrándonos en los puntales se verá que estamos ante componentes fabricados con acero en espesores reducidos, con conformados y formas complejas, y perforados frontal y lateralmente en toda su longitud que le confiere la flexibilidad de utilización característica de los sistemas de almacenaje para ajustar los niveles de carga a los requisitos de cada proyecto.

Puntales.

Los puntales son los elementos estructurales de las estanterías que junto con las diagonales y horizontales de la celosía y las placas base, conforman los bastidores y que son los encargados de alojar los conectores de los largueros o ménsulas, y de transferir las cargas hasta la solera del almacén. Son los pilares soporte de toda la estructura.

Generalmente los daños se producen por impacto de los equipos de manutención como son las carretillas elevadoras o los equipos de preparación de pedidos, o también por impacto de las propias unidades de carga en las operaciones de estiba y desestiba.

Puntales doblados en la dirección del plano del puntal.

esquema puntal doblado en el plano del bastidor

Tanto en este caso como cuando el doblado se produce en el plano de los largueros, además de estar el puntal debilitado en las zonas de golpeo, el eje del perfil pierde la verticalidad, con la consiguiente disminución de las capacidades de carga y el incremento del riesgo de accidentes.

puntal doblado en el plano del bastidor

Por otro lado se altamente probable que el bastidor esté desplomado, superando los máximos permitidos por la normativa.

puntal doblado en el plano del bastidor

Puntales doblados en la dirección del plano de los largueros.

esquema puntal doblado en el plano del larguero

Maniobras mal ejecutadas (velocidades inadecuadas o giros incorrectos) tanto de acercamiento como de extracción de unidades de carga son las causas más frecuentes que producen este tipo de daños.

puntal doblado en el plano del larguero

Los radios de giro de las máquinas de manutención y carretillas empleadas tienen que tenerse en cuenta en el diseño de las instalaciones de almacenaje. Pasillos demasiado estrechos generarán situaciones de peligro y una mayor probabilidad de impacto sobre las estanterías.

puntal doblado en el plano del larguero

Puntales con desgarros. En estas situaciones además del debilitamiento por el golpe, se está disminuyendo la sección eficaz del perfil.

desgarro en puntal de estantería

desgarro en puntal de estantería

desgarro en puntal de estantería

De forma general, si se observan pliegues, desgarros o dobleces el bastidor se considera inutilizado.

desgarro en puntal de estantería

Puntales golpeados. En otras ocasiones los puntales sufren impactos que producen abolladuras locales sin llegar a generar una pérdida de verticalidad del eje del perfil.

puntal de estantería golpeado

Sin embargo estos daños también son peligrosos y tienen que ser identificadas y tratadas adecuadamente.

puntal de estantería golpeado

Puntales abiertos o cerrados. Durante la operativa de extracción de unidades de carga, esta se puede enganchar a la parte posterior del puntal forzando y abriendo el mismo. También en las maniobras de depósito de paletas se puede golpear lateralmente en la parte posterior del perfil produciendo que este se cierre. En ambos casos los perfiles dejan de ser eficaces y necesitan ser reemplazados.

puntal de estantería abierto por la parte posterior

puntal de estantería cerrado por la parte posterior

Diagonales y horizontales. Deformaciones permanentes de elementos de celosía de los bastidores.

esquema de diagonales dobladas en el plano del bastidor

Estos elementos de celosía son los encargados de unir los puntales anterior y posterior del bastidor, manteniendo constante la distancia relativa entre ellos, y además transmiten los esfuerzos de forma que estén repartidos de forma equilibrada entre los puntales.

diagonales dobladas de bastidor de estanterías industriales metálicas

El deterioro de estos elementos se produce generalmente por impacto contra ellas de las unidades de carga.

horizontal deteriorada de bastidor de estanterías metálicas

Con motivo del mal uso de las estanterías se puede producir la circunstancia de que las diagonales se suelten y queden desconectadas de los puntales del bastidor.

diagonales sueltas de bastidor de estantería

Placas base.

Las placas base son los elementos que conectan el puntal del bastidor al suelo de la nave. Estos elementos están fijados al suelo por medio de anclajes y al puntal por medio de tornillos.

placa base de estantería parcialmente desconectada del puntal

Para un correcto funcionamiento, las placas han de estar completamente apoyadas sobre el suelo en toda su superficie.

placa base mal nivelada y mal apoyada sobre el suelo

En las fotos de este reportaje se pueden apreciar alguno de los daños más frecuentes que se pueden observar en puntales y bastidores. Si las estanterías de sus almacenes presentan daños parecidos, no dude en actuar de forma inmediata, las personas que trabajan en el almacén y las mercancías almacenadas están en situación de riesgo. Póngase en contacto con un experto y someta las estanterías a una ITE Inspección Técnica de Estanterías.

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Estanterías y formación: una combinación necesaria

La formación sobre el uso de las estanterías contribuye a reducir los riesgos operativos de nuestros almacenes, a mantener en buen estado nuestros sistemas de almacenaje reduciendo los costes de mantenimiento, y mejora las condiciones laborales y el compromiso de los empleados con la empresa y con la seguridad.

aula-de-formación-de-Noega-Systems

La vida debe ser una continua formación (Gustave Flauvert)

Las estanterías y los sistemas de almacenaje son equipamientos con los que el personal y trabajadores de nuestros almacenes están en constante contacto e interacción. Son equipamientos que soportan elevadas cargas en altura y que están sometidas a impactos y daños provocados por los equipos de manutención en las operaciones de carga y descarga.

La optimización en la gestión empresarial y la presión competitiva de los mercados, obliga a las empresas a optimizar cada vez más sus inmovilizados, reduciendo stocks para liberar recursos financieros pero simultáneamente manteniendo e incluso incrementando el nivel de servicio prestado a sus clientes.

Esto se traduce en los almacenes en mayores rotaciones de las mercancías, más operaciones de carga y descarga en las estanterías, y en definitiva un incremento de la actividad y las exigencias sobre nuestros equipos de almacenaje.

Esta intensificación en la actividad de los almacenes conlleva aparejada una mayor exigencia en cuanto a las revisiones y mantenimiento de las estanterías, pero también y en lo que nos queremos centrar hoy, conlleva la necesidad de contar con personal más y mejor cualificado y formado que pueda hacer frente con garantías a esta mayor exigencia operativa de nuestros almacenes.

Concienciación sobre los riesgos

Uno de los objetivos más importantes de la formación para el uso correcto y seguro de los sistemas de almacenaje y las estanterías es sin duda la concienciación sobre los riesgos aparejados con el uso de estanterías industriales, y la transmisión de conceptos básicos sobre la naturaleza y características generales de estos equipamientos.

La experiencia nos indica que se hace necesario insistir a los trabajadores de los almacenes y a las personas responsables en la empresa que las estanterías hay que utilizarlas de forma adecuada, y llamando la atención sobre el hecho de que estanterías golpeadas y dañadas son estructuras debilitadas cuyas prestaciones se ven disminuidas respecto a las del diseño original lo que supone una disminución de la seguridad general del sistema de almacenaje.

Hay que recordar que en los almacenes y durante la utilización de las estanterías, se manipulan y almacenan cargas en altura y se emplean equipos de manutención muy pesados que de no usarse adecuadamente pueden generar situaciones de riesgo para personas y materiales.

Uso correcto de los equipos de almacenaje

Junto con la concienciación sobre los riesgos inherentes al uso de las estanterías, el otro gran objetivo de la formación ha de ser formar en el uso correcto de los sistemas de almacenaje.

Por su diseño y las tecnologías empleadas, las estanterías industriales son equipamientos muy robustos y con capacidad para soportar elevadas cargas en altura. El hecho de ser equipamientos estáticos anclados al suelo, generalmente de grandes dimensiones y cuya materia prima es el acero, puede erróneamente y de forma intuitiva hacer pensar a los usuarios que no es preciso seguir (o que ni siquiera existen) indicaciones específicas para un correcto uso de las mismas.

Pero nada más lejos de la realidad. Las estanterías industriales y en general los equipamientos de trabajo se pueden usar correctamente siguiendo las instrucciones de uso facilitadas por el proveedor y contando con personal adecuadamente formado, o se pueden utilizar de forma no adecuada por personal insuficientemente formado con el consiguiente incremento del riesgo y de deterioro del sistema de almacenaje.

Es importante transmitir que las estanterías no deben ser golpeadas por los equipos de manutención ni por las cargas que deben ser depositadas de forma suave y vertical evitando descargas bruscas que pueden deteriorar el equipo, que no se desplacen las cargas por arrastre sobre las estanterías, que haya una distribución uniforme de las cargas sobre los niveles de almacenaje, etc.

También es muy importante formar sobre las posibilidades y limitaciones que existen respecto de modificaciones que sea necesario hacer en las estanterías. Sin pretender formar técnicos en cálculo de estanterías, los operarios y los responsables de los almacenes sí que tiene que conocer las implicaciones que tiene cambios en las alturas de los niveles o traslados de estanterías completas a otras ubicaciones del almacén. Es fundamental que se sepa la forma realizar este tipo de actuaciones correctamente y siempre en colaboración con el proveedor del equipo de almacenaje.

Obligaciones legales

La formación además de las funciones anteriormente indicadas de concienciación sobre los riesgos y de uso correcto de los equipos de almacenaje, cubre la no menos importante función de cumplir con la obligación legal que tienen todas las empresas de formar a sus trabajadores sobre los riesgos en el uso de equipos de trabajo.

El Real Decreto RD 1215 / 1997 de 18 de Julio por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, define en el punto 2.a) que equipo de trabajo es cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizada en el trabajo. Las estanterías de nuestros almacenes entran plenamente es esta definición por lo que les resulta de aplicación este Real Decreto.

Respecto a formación, el RD 1215 / 1997 en su artículo 5 “Obligaciones en materia de formación e información” dice en su apartado 1:

“De conformidad con los artículos 18 y 19 de la ley de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados de la utilización de los equipos de trabajo, así como sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse en aplicación del presente Real Decreto”.

Es decir, las empresas tiene que promover proactivamente la formación de sus trabajadores en cuanto a la utilización segura de las estanterías y sistemas de almacenaje.

Normativas a considerar

Junto con la formación en cuanto a riesgos relacionados con la utilización de las estanterías, es relevante incluir en la formación y mencionar en sus aspectos más relevantes, las normas técnicas principales que afectan a las estanterías.

Las normas más relevantes (aunque no las únicas) sobre las que es recomendable transmitir conceptos básicos son:

UNE EN 15635:2010 Almacenaje en estanterías metálicas. Uso y mantenimiento de los equipo de almacenaje – en esta norma entre otras cosas se especifica como se han de revisar e inspeccionar las estanterías.

UNE 58013:2010 Almacenaje en estanterías metálicas. Requisitos para el tratamiento de elementos dañados.

UNE 58014:2012 Almacenaje en estanterías metálicas. Validación de los equipos de almacenaje.

NTP 852 Almacenamiento en estanterías metálicas. Publicado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Quien tiene que recibir la formación

En las empresas y en nuestros almacenes hay diferentes funciones y personas que han de estar convenientemente formadas para un uso adecuado y seguro de los equipos de almacenaje y estanterías.

1.       PRSES o Persona Responsable de la Seguridad del Equipo de Almacenaje. Esta es una persona clave que surge con la publicación de la norma UNE EN 15635:2010. Es la persona nombrada por la dirección y que es el responsable de la seguridad del equipo de almacenaje.

2.       Inspectores Visuales. Según el RD 1215/1997 y la norma UNE EN 15635 los equipos de trabajo y en concreto las estanterías han de ser revisadas periódicamente. Las empresas se pueden dotar de este personal que ha de conocer las normativas a aplicar y los requisitos a cumplir para que puedan realizar inspecciones visuales con garantías.

3.       Personal de mantenimiento para la realización de trabajos de mantenimiento básico que afecten a las estanterías.

4.       Usuarios directos. Operarios y conductores de equipos de manutención (como carretillas elevadoras o recogepedidos). Son las personas que tienen un contacto diario directo con las estanterías.

Cada una de estas figuras y funciones han de recibir una formación específica en cuanto a estanterías y que esté acorde con las labores diarias que realizan.

Personal formado contribuye a que la empresa disponga de equipos de almacenaje más seguros, que se reduzcan los riesgos de la operativa con estanterías, reducir costes de mantenimientos de los sistemas de almacenaje y cumplir con la legislación y las obligaciones existentes.

Para cerrar este artículo quisiéramos hacerlo recordando otra cita, en este caso de Derek Bok:

“Si usted piensa que la educación es cara, pruebe con la ignorancia”.

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